24 dic 2010

Pensé, pero no hice

No puedes más y tu sentimiento explota. Verás que todo aquello por lo que has luchado lo estás empezando a destruir tú, sin querer, por no saber guardarte tus pensamientos, ingnorarlos o no ser capaz de elegir el sentimiento adecuado. Una solución puede ser la de evadirte de la realidad. Duerme, no pienses. Lee, no pienses. Dibuja, pero no pienses. Pues pensarás cosas de las que te arrepientes al mismo tiempo de verlas pasar por tu cabeza. Ni siquiera llores, no pienses. Ser un ser inerte.

Pero eso no es justo para aquél que piensa en tí, pues creerá que eres como muestras, cuando no es así. Lo haces para no sufrir, por egoísmo. No quieres ser así ¿no?, pero ¿quieres lastimarte?

22 dic 2010

Lapsus

No traté de entenderlo y lo entendí ¿por qué ahora que quiero entender no lo entiendo?

Una mirada como mecanismo de defensa, sin sonreir, sin gesto alguno de enfado, simplemente mirar, como para dar a entender que quieres ser indiferente a aquello que te cuentan, que sientes algo que no quieres mostrar, simplemente para no angustiarte, para no desilusionar, para tratar que todo siga igual que siempre, sin cometer el más mínimo error.

14 dic 2010

He sufrido un recuerdo

Hoy, tras mucho tiempo, he vuelto a sentir, a recordar mas bien, de manera sutil, aquel sentimiento
aquel esfuerzo, temperamento, sufrimiento, amor, ganas...
olor de sudor tras la gloria, dolor de pies, garganta seca, respiración agitada, sin aire, músculos tensos, y sonrisa en boca, tal vez con algún llanto alegre... un moño deshecho a veces se incluía...
todo a la vez introduciéndose en un torbellino
algo que te da vida y, si eso te falta, te la quita

Experiencias pasadas que te hacen ver las cosas que merecen la pena y dan vueltas en tu cabeza
y lloras dentro de ti porque sabes que no lograrás olvidar nada de aquello
puede que no quieras recordarlo
ni olvidarlo
a la vez

Cuando bailas no piensas, actúas, vives, disfrutas, aunque te ardan las plantas de los pies, sigues, porque es la manera que tienes de expresarte, de hacer ver a los que te ven desde ahí abajo, el público, que estás viva, que amas aquello, y que por más que la vida te ponga trabas para dejarlo, tu corazón seguirá latiendo al ritmo de los taconeos que alguna vez aprendiste y muestras en ese momento.

Difícil es explicar lo que se siente al dejar aquello que llevas haciendo más de media vida, tienes ganas de ello una y otra vez, no puedes parar de recordarlo, de llorar incluso y de sufrir por lo que hasta dentro de un tiempo no podrás volver a sentir en tu corazón ni en tu alma.


Acabas diciéndote a tí misma "tarde o temprano, quiera el mundo o no, volverás"

10 dic 2010

Preciada rutina

Simplemente pienso:

en unos bombones rellenos de chocolate blanco y cubiertos de chocolate con leche
en una nota que me encuentro al despertar alguna mañana que me desea buen día
en un comentario sobre mi forma de comer o de vestir, que me hace ver que se preocupan por mí

en algunas cosas diarias que hacen que me sienta viva