Hoy, tras mucho tiempo, he vuelto a sentir, a recordar mas bien, de manera sutil, aquel sentimiento
aquel esfuerzo, temperamento, sufrimiento, amor, ganas...
olor de sudor tras la gloria, dolor de pies, garganta seca, respiración agitada, sin aire, músculos tensos, y sonrisa en boca, tal vez con algún llanto alegre... un moño deshecho a veces se incluía...
todo a la vez introduciéndose en un torbellino
algo que te da vida y, si eso te falta, te la quita
Experiencias pasadas que te hacen ver las cosas que merecen la pena y dan vueltas en tu cabeza
y lloras dentro de ti porque sabes que no lograrás olvidar nada de aquello
puede que no quieras recordarlo
ni olvidarlo
a la vez
Cuando bailas no piensas, actúas, vives, disfrutas, aunque te ardan las plantas de los pies, sigues, porque es la manera que tienes de expresarte, de hacer ver a los que te ven desde ahí abajo, el público, que estás viva, que amas aquello, y que por más que la vida te ponga trabas para dejarlo, tu corazón seguirá latiendo al ritmo de los taconeos que alguna vez aprendiste y muestras en ese momento.
Difícil es explicar lo que se siente al dejar aquello que llevas haciendo más de media vida, tienes ganas de ello una y otra vez, no puedes parar de recordarlo, de llorar incluso y de sufrir por lo que hasta dentro de un tiempo no podrás volver a sentir en tu corazón ni en tu alma.
Acabas diciéndote a tí misma "tarde o temprano, quiera el mundo o no, volverás"